Con los correctores lo que tratamos de conseguir es disimular, camuflar y unificar para obtener un maquillaje y rostro perfecto. Su criterio de selección estará en función a la necesidad del rostro. Se dividen en:
- Blanco o beige muy claro: proporcionan un fondo uniforme y luminosidad en la piel.
- Rosa:para pieles muy apagadas, mates o aceitunadas para aportar luminosidad en la piel.
- Verde:disimula las rojeces, para pieles congestivas o con cuperosis.
- Azul:Para igualar el tono pieles oscuras.
Podemos encontrarlos en dos formatos líquidos o en crema, normalmente los de crema son más cubrientes.
Se pueden aplicar de tres formas diferentes con los dedos, esponjillas o con pincel, os recomiendo el pincel que es mucho más cubriente.
Como os comente en la entrada anterior primero ponemos el corrector, sólo lo aplicaremos en la zona que necesitemos y encima extenderemos el maquillaje, hay que aplicar y difuminar muy bien para que no se aprecie el corrector.
Es muy sencillo, sólo hay que ponerlo en práctica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario